Love Actually cumple diez años

El amor ha dado pie a algunas de las historias de ficción más populares de todos los tiempos. El cine nos aproxima a detalles del alma humana creando historias maravillosas que nos hacen soñar. “Love Actually”, de Richard Curtis, es uno de los mejores homenajes a las relaciones románticas que nos ha dado el mundo del celuloide.

El amor ha dado pie a algunas de las historias de ficción más populares de todos los tiempos. El cine nos aproxima a detalles del alma humana creando historias maravillosas que nos hacen soñar. “Love Actually”, de Richard Curtis, es uno de los mejores homenajes a las relaciones románticas que nos ha dado el mundo del celuloide.
«Mires a donde mires encontrarás el amor por todas partes» –es la premisa de esta entrañable historia de amor, seducción y amistad. La cinta ha cumplido su décimo aniversario las pasadas Navidades. Se trata de una comedia romántica que tuvo una excelente acogida por parte del público y que, año tras año, gana seguidores que se dejan trasladar hasta esa atmosfera mágica que consigue transmitirnos el mensaje de que “todo es posible”. Protagonizada por Hugh Grant, Liam Neeson, Colin Firth, Keira Knightley o Emma Thompson, la cinta nos plantea varios ejemplos de relaciones que, a grandes rasgos, podremos reconocer en nuestro entorno. ¿Con cual de sus historias de amor te identificas?

EL GRAN MAPA DEL AMOR
Todos los personajes de la película son tocados de alguna manera por ese sentimiento poderoso capaz de cambiar nuestra vida en solo unas horas. Desde la amistad profunda, pasando por el amor filiar, hasta el idealismo erótico o el enamoramiento romántico. Tomando como punto de partida cuatro de las relaciones de la cinta, desvelamos parta ti algunos de los mecanismos universales del amor.
–   La relación entre el Primer Ministro de Inglaterra, interpretado por Hugh Grant, y su asistente, Natalie, se trata de una revisión del cuento del príncipe azul y la Cenicienta. Una historia de amor imposible y plagado de obstáculos en la que termina triunfando el romanticismo. En este tipo de unión uno de los dos idealiza al otro, que entiende que al estar con la otra persona verá cumplidas todas sus expectativas emocionales. Una vez consolidada la relación es importante que se establezcan unos objetivos reales que permitan trasladar ese amor de cuento a una vida en común plena y satisfactoria.
–   El caso de Karen (Emma Thompson) y su marido, Harry, plantea la historia de amor maduro tomando como ejemplo un matrimonio bien situado de mediana edad, en el que la esposa ha adoptado el rol de madre dejando su faceta de mujer en un segundo plano. Todo se tambalea cuando él se ve tentado por su joven y atractiva secretaria. Es común que las parejas que llevan juntas mucho tiempo entren en una fase de latencia donde la pasión puede tomar forma de compañía llegando a derivar en una amistad. Una de las claves para la pervivencia del amor romántico es no olvidar nuestro rol como pareja y otros aspectos de la relación como la comunicación y la vida sexual.
–   Jaime (Colin Firth), es un escritor que se ve traicionado por su mujer y decide refugiarse en la Provenza. Allí conoce a Aurelia, una joven portuguesa que se encarga de las tareas de su casa. Entre ellos, y pese a la barrera del idioma, se fragua una intensa historia de amor profundo al que se entregan de manera irreflexiva. La expresión “sobran las palabras” podría utilizarse para definir este romance cocinado a fuego lento donde los dos protagonistas, receptivos, se entregan a un destino en común que parece diseñado sólo para ellos.
–   Muy distinta es la experiencia de Mark, que vive en silencio el intenso amor que siente por Juliet (Keira Knightley), la mujer de su mejor amigo. Pese al tormento que supone para él, decide renunciar al que es el amor de su vida poniendo por delante la lealtad. No es extraño que la persona de la que nos enamoramos este viviendo su vida con alguien que parece completarles. En este caso deberemos valorar hasta que punto nos compensa ir un paso más allá o si es quizás esa “inaccesibilidad” la que aviva nuestros sentimientos.