Cómo mantener una relación de amistad con tu ex

Los solteros españoles son los europeos que mejor relación mantiene con sus ex ligues, según el estudio LoveGeistTM de Meetic, de hecho el 90% de los encuestados afirma guardar buenos recuerdos de sus anteriores citas e incluso un 80% de los participantes en el estudio asegura seguir en contacto.
Ahora bien, la cuestión reside en cómo mantener una buena relación de amistad con tus ex. Si no sabes cómo, no te desesperes nosotros te lo decimos, continúa leyendo y encontrarás las claves más importantes para ello

Aceptar los tiempos de la nueva relación
Hace unos días os pasabais el día entero hablando por teléfono, organizabais todo juntos,… pero ahora los tiempos no son los mismos. Tienes que saber cuál es tu lugar y cuándo es tu turno. No puedes acaparar la línea de su teléfono, ni abordarla con miles de mensajes.
Aceptado: los cafés de media tarde o las copas de noche en compañía del resto de la pandilla.
No aceptado: cenas a solas en su casa, películas en tu sofá,… es decir, todos esos planes destinados a parejas y con ese ingrediente de complicidad y esa atmósfera propicia a que vuestros labios se encuentren. Ahora sois amigos y tú no te besas con tus amigos

No hablar de tiempos pasados
Si quieres mantener una buena relación de amistad, de nada sirve echar la vista atrás y traer al presente asuntos no zanjados. No hables de temas que sucedieron mientras estabais juntos, no eches en cara sucesos acontecidos que ya no tienen solución. Otra cosa es que hubierais mantenido una relación de amistad antes de comenzar la de pareja y hayáis retornado a ese punto. En este caso…
Aceptado: pedir que no cometa errores que cometió como amiga, pedir no más plantones o retrasos en vuestras quedadas de colegas.
No aceptado: echar en cara errores de pareja, situaciones incómodas de cuando estabais juntos ni melodramas sobre la ruptura.

Ojo con el contacto
Hay mucha complicidad entre vosotros dos y hasta hace poco que la cogieras de la mano, la rodearas la cintura, la tocaras el pelo,… era normal, pero ahora ya no. Piensa en cómo te relacionas con alguno de tus amigos y trata igual a tu ex, sobre todo para evitar malos entendidos ya que puede ser que ella siga sintiendo algo y piense que la puerta a retomar la relación aún está abierta. Si no es así, cuidado con el contacto y con los juegos de complicidad.
Aceptado: codazos de colegueo, dos besos para saludaros y el contacto físico como con cualquier otro amigo.
No aceptado: cogeros de las manos, pasar tu brazo por encima de su hombro, ir cogidos por la calle del brazo, chinches de flirteo (sabes perfectamente a lo que nos referimos, no te hagas el tonto).

No hablar de nuevas parejas
Es un tema delicado al principio, es complicado que pase de ser tu novia a convertirse en tu mejor amiga, así que no busques consejo sobre los temas relacionados con tu nueva pareja y mucho menos hagas comparaciones.
Según los resultados del estudio LoveGeist, sólo en el 14% de los casos los ex ligues se convierten en mejor amiga.
Aceptado: mencionar que hay una nueva persona en tu vida o contestar de manera escueta y sin detalles a sus preguntas sobre tu nueva pareja (ojo que las preguntas siempre llevan trampa, así que no te confíes).
No aceptado: monopolizar la conversación sobre tu nueva pareja y mucho menos pedir consejos sobre planes, regalos, viajes con tu nueva pareja.

Juntos pero no revueltos
La clave reside en que ambas partes sepan de la existencia de la otra, es decir, tu nueva pareja debe saber que sigues en contacto con tu ex y tu ex debe saber que ahora estás con alguien, pero no es una buena idea que quedes con las dos a la vez. Hay dos razones en contra: una, que no se soporten y haya celos de por medio; dos, que se alíen y se vuelvan ambas en tu contra.
De todas formas, para saber si es una buena idea quedar con las dos a la vez debes ir introduciéndolas poco a poco y descifrar las señales de sus comentarios sobre la otra, si parece que no hay problema inténtalo, aunque no lo aconsejamos.
Aceptado: coincidir en la despedida, es decir, que una llegue cuando la otra se vaya, incluso estar en el mismo grupo de gente, es decir, que haya más personas para cortar posibles tensiones.
No aceptado: cafés, cenas o planes en general los tres a solas, mucho menos, viajes para tres.