Parejas abiertas: la fórmula perfecta

Dos personas que disfrutan de una relación estable y saludable pueden anhelar otro tipo de experiencias. No es infidelidad y tampoco se trata de intercambio. El concepto de pareja abierta está de moda y cada vez son más aquellos que se atreven a probarlo. ¿Conoces las reglas?

Dos personas que disfrutan de una relación estable y saludable pueden anhelar otro tipo de experiencias. No es infidelidad y tampoco se trata de intercambio. El concepto de pareja abierta está de moda y cada vez son más aquellos que se atreven a probarlo. ¿Conoces las reglas?
Los tiempos cambian y con ellos la forma en la que nos queremos, nos comprometemos y disfrutamos. El concepto de pareja no se entiende de la misma manera en todas las culturas y los vínculos sentimentales han evolucionado en el tiempo. Pese a que el modelo de relación convencional es el que impera en nuestra sociedad, la coyuntura ha creado nuevas formas de relacionarse y de vivir la sexualidad que dejarían la monogamia como una asignatura pendiente de revisión. Según algunos expertos, el concepto de pareja abierta podría convertirse en la solución a muchas de las crisis conyugales.

¿TODO ESTÁ EN LA MONOGAMIA?
Partimos de dos hechos: más de la mitad de los matrimonios acaban en divorcio y el número de infidelidades ha aumentado en nuestro país en los últimos años. Si echamos mano de la lógica aritmética la fórmula es clara: lo que conocemos como monogamia hace aguas. Cada vez son más los psicólogos que afirman que cierta libertad dentro de las parejas no sólo las dotaría de un componente más enriquecedor, sino que, y aunque resulte paradójico, fomentaría otros valores como la sinceridad y la confianza. La pareja estable como la conocemos muchas veces nos aísla del entorno y nos hace olvidar nuestra capacidad de seducción y de sentirnos atractivos, algo que a la larga nos puede repercutir de manera negativa no solo en el entorno personal, sino también en el profesional.
La fórmula de la relación abierta no obstante, debe de nacer de un consenso entre los dos miembros de la pareja pues, y aunque los beneficios pueden ser muchos, los celos, la culpabilidad y el arrepentimiento pueden sumir a uno o a los dos miembros de la pareja en una situación complicada. Antes de embarcarse en una experiencia como esta es fundamental valorar la situación con perspectiva, fomentar un diálogo al respecto abarcando distintos aspectos, como qué es lo que inquieta a cada uno, y cuales son sus necesidades reales. Hay otra parte fundamental que no se puede olvidar: marcar unas reglas y unos límites para que ninguna de las personas se pueda sentir traicionada.

ESTABLECER LOS LÍMITES
Tener una relación abierta no significa que todo vale. Establecer unas normas con las que ambos estén conforme se hace fundamental. En este caso deberá ser la pareja la que, y dependiendo de su caso particular, decida cuales son las pautas a seguir.
– En muchos casos se opta por limitar los encuentros en el tiempo. Por ejemplo pautar dos encuentros al mes y además hacerlos coincidir para que ninguno de los dos pueda sentir recelos o remordimientos.
– Otra de las reglas suele ser no ver a la misma personas más de un número de veces determinado. Una cosa es tener un affaire puntual y otra muy distinta mantener una relación paralela con las implicaciones personales y sentimentales que ello conlleva.
– Intentar conocer los detalles de las experiencias extraconyugales del otro no es buena idea. Los hechos, fuera de contexto y narrados a posteriori, pueden dar lugar a malos entendidos y padecimientos innecesarios. La máxima sería “lo que ocurre fuera de la relación, se queda fuera de la relación”.
– El respeto es clave. Seguir las pautas y los tiempos que se han establecido, no traicionar al otro contando o realizando cosas que sabemos que no le iban a gustar, no convertir nuestras aventuras en el centro de nuestra vida y esforzarnos por trabajar en la propia relación son aspectos fundamentales. No olvides que antes que nada sois una pareja que se quiere y que ha apostado por un proyecto en común.