Descubre algunos de los apodos cariñosos más especiales, tú decides cuándo usarlos…

Seguro que más de una vez has estado a punto de sufrir un empacho cuando has escuchado cómo tu mejor amigo/a llama a su pareja. Aunque te sientas como si hubieras engullido 5 algodones de azúcar, debes saber que muchas parejas utilizan los apodos cariñosos como parte de un código íntimo, una especie de lenguaje secreto muy especial.

Igual nunca te has parado a pensarlo, pero el universo de los motes cariñosos no conoce límites. Quizá se te atraganten durante todo el año, alcanzando su punto álgido cuando se acerque San Valentín. Por mucho que te pases el día riéndote de tu amigo/a, cada vez que escuches cómo habla por teléfono con su pareja, ¡nada te librará de la catástrofe auditiva!

Tratas de evitar que las expresiones más dulzonas revoloteen a tu alrededor, pero conoces a alguien y cuando te quieres dar cuenta ya tienes su teléfono en tu agenda con algún mote cariñoso y el emoticono del monito. ¡Nada de lo que preocuparse! Estos sobrenombres amables suelen contribuir a aumentar la complicidad y la compenetración. Por eso, hemos decidido elaborar esta lista de apelativos cariñosos, para que incorpores a tu catálogo los que más te gusten. Eso sí, no digas que no te lo advertimos, si después de leerla te sientes como recién sacado de la fábrica de chocolate de Willy Wonka.

Los más clásicos:

“cari”, “cuqui”, “vida”, “amor”, “guapetón/a”, “gordi”. Son generalmente utilizados por los amantes de la estabilidad. No suelen optar por apelativos cariñosos más espontáneos, lo suyo es más un “vamos a lo seguro no sea que me la juegue con too much love”. ¿Es vuestro caso?

Los foodies:

“perita en dulce”, “tocinito de cielo”, “bollito”, “pastelito de fresa”. ¡Atención: exceso de azúcar! No podéis vivir el uno sin el otro porque sois vuestro postre preferido, sois empalagosos delante de quien sea, pero no os importa, lo sabéis y os encanta.

Amantes de los animales:

“cachorrito”, “gatito”, “pajarito”. Seguramente te resulte difícil imaginar un mote animal para tu pareja, pero para algunos resultan muy deseables. Piensa en algunos más originales y no recurras a los que puedan resultar ofensivos.

Los poetas:

“mi sol de la mañana”, “corazón de melón”, “capullito de alhelí”, “flor de azahar”. ¿Tu pareja y tú os nutrís de la belleza de la naturaleza y esperáis cada día con ansia el verso o apelativo cariñoso que hace latir vuestro corazón?

El de los 90’s:

“nena”, “chati”, “rubia”, “hermoso”, “pichón”. La explosión de apelativos de John Travolta ha marcado a unos más que a otros… Por mucho que ames las tradiciones, ¿no crees que se han quedado un poco obsoletos como motes cariñosos?

Los internacionales:

“baby”, “chérie”, “babe”, “honey”, “darling”, “mon amour”. La alta costura de los motes cariñosos. ¿Eres más incondicional de Friends o de Amélie? Inglés, francés o cualquier otro idioma: los apodos cariñosos de pronunciación extranjera pueden darle a vuestra relación un toque muy cosmopolita.

El des-calificativo amoroso:

hay quien afirma que los motes cariñosos evolucionan al mismo ritmo que lo hace una pareja. Si en algún momento de tu relación te encuentras con este tipo de apelativos y no te resultan agradables, puede que haya llegado el momento de replantearte la tuya.

No necesitamos llevar a cabo ningún estudio de psicología de pareja para saber que un importante número de ellas emplean apelativos cariñosos: ¿costumbre arraigada o expresión de cariño? Poco importa si son más originales, típicos o provocan carcajadas. Siempre estaremos a favor de ellos, si expresan cariño, admiración o amor…