Esa arma poderosa llamada empatía

Cuando dos personas se conocen se entabla entre ellos un canal de comunicación. Saber escuchar es fundamental para poder conectar con el otro. La empatía nos ayuda a entender las necesidades del otro y a ser más receptivos. Una valiosa cualidad que nos ayudará a fortalecer nuestra relaciones.
La empatía es clave para comprender de manera clara el mensaje del otro y establecer un diálogo verdadero. Gracias a ella se puede indagar en los sentimientos ajenos y alcanzar un mayor nivel de comprensión y ternura.

PONERSE EN LA PIEL EL OTRO
La empatía es uno de los elementos clave de la inteligencia emocional. Se puede definir como la habilidad para ser conscientes de los sentimientos de los demás y poder adelantarnos a sus necesidades. Saber entender al otro es fundamental para construir relaciones sólidas. Cuando esa escucha se convierte en algo activo, consciente y deliberado, cuando somos capaces de salir de nuestro pensamiento centrado en el yo y ponernos en la piel del otro, en ese momento estamos siendo empáticos y forjando vínculos más sólidos que nos ayudarán a construir una relación más estable y profunda.
Cuando estamos conociendo a alguien especial con el que quizás nos planteamos algo más, mostrarse abierto, receptivo y cercano puede abrirnos la puerta a un nivel más profundo de relación.

ENTRENARSE EN LA EMPATÍA
La empatía, al igual que el resto de habilidades sociales, se puede aprender y ejercitar a través de unas sencillas pautas que nos ayudarán a mejorar nuestras relaciones personales.
1.  Intenta comprender el comportamiento de los demás aislándolo de tus propias percepciones. No olvides que tu punto de vista no es el único válido.
2.  Ejercítate en la observación. Si estás atento serás capaz de analizar los sentimiento del otro no sólo a través de sus palabras, sino a través de sus silencios, sus miradas o sus gestos.
3.  Sé paciente. Pese a que intuyamos lo que la persona que tenemos frente a nosotros nos quiere transmitir, escucha con atención hasta el final. Cada detalle es importante.
4.  Hazte una pregunta: ¿qué se espera de mi?. Cuando alguien comparte contigo sus emociones suele esperar algún tipo de reacción, aunque solo sea la sensación de sentirse acompañado.
5.  La sonrisa, los gestos y las palabras adecuadas nos pueden servir para reforzar y apoyar las sensaciones de la otra persona.
6.  Intenta no contestar tan sólo con frases hechas como “ todo se arreglará” o “no le des importancia”. Hacer una lectura crítica y sincera de lo expuesto dotará de más valor a nuestra intervención.
7.  Practica la generosidad. Quizás pases toda una tarde hablando sobre la situación de esa persona que, en ese momento, necesita de tu ayuda. Esa entrega y disponibilidad seguro que, antes de lo que esperamos, nos reportará algún tipo de recompensa.
Y no olvides que, si estás conociendo a alguien que te importa, saber interpretar sus palabras te dará muchas pistas de cara a iniciar una posible relación. Dominar el arte de la escucha y ser capaz de comprender los sentimientos ajenos hará de nosotros personas más interesantes y completas.