Calculadora sexual

En plena era del capitalismo se antepone muchas veces la cantidad a la calidad. Las relaciones íntimas se convierten en reflejo de nuestro estilo de vida y son muchas las parejas que miden la pasión en términos de frecuencia. ¿Es posible calcular cuanto sexo necesitamos para ser felices?

En plena era del capitalismo se antepone muchas veces la cantidad a la calidad. Las relaciones íntimas se convierten en reflejo de nuestro estilo de vida y son muchas las parejas que miden la pasión en términos de frecuencia. ¿Es posible calcular cuanto sexo necesitamos para ser felices?
«La respuesta está en el amor, pero mientras esperas la respuesta, el sexo detona algunas buenas preguntas» –escribió el genial Woody Allen. Según diversos estudios la atracción sexual es fundamental para la pervivencia de una pareja. Esta pasión, que en los inicios de una relación nos puede llevar a mantener hasta varios encuentros sexuales diarios, va menguando progresivamente a causa de un fenómeno que la psicología ha bautizado como habituación y que podría definirse como la pérdida del factor sorpresa. Las primeras miradas, los primeros besos o caricias provocan en nosotros intensas sensaciones que, a fuerza de repetirse, terminan convertidas en rutina. Está demostrado que la atracción tiene fecha de caducidad, pero ¿cuánto tiempo dura? Los científicos tienen la respuesta. Hacen falta entre cuatro y siete años para enfriar una pasión que, dependiendo de la situación particular de la pareja, puede derivar en otro tipo de sentimiento.

DAR CON LA CIFRA EXACTA
Cada vez son más los sexólogos que defienden que mantener relaciones sexuales a diario aumenta nuestra autoestima, mejora el sistema inmunológico y ayuda a fortalecer los lazos entre la pareja. Como teoría está muy bien, pero ¿quién dispone del tiempo, las ganas y la energía para esto? La realidad es que con el ritmo de vida actual, la televisión y las redes sociales por un lado y la ya nombrada habituación por otro, lo más probable es que la tarea se vuelva imposible. Además cada pareja va encontrando su propio ritmo conforme avanza la relación, un ritmo que según un detallado estudio realizado por la red de Revistas Científicas de America Latina, España y Portugal, y en parejas casadas, sería de menos de una vez al mes en el 8% de los casos, al menos una vez al mes en el 11% de los casos, una vez a la semana en el 36 % de los casos y dos o tres veces a la semana en el 45 % de los casos. Unos datos optimistas que revelan una gran actividad entre las sábanas. Preguntados los interesados por el nivel de disfrute daríamos con una media del 78 % de satisfechos, una placentera sensación que comenzaría a disminuir a partir de los 45 años.

LA CLAVE ES LA REPETICIÓN
Más allá de los datos de las encuestas, la realidad es que pese a que el estado conocido como enamoramiento tiene caducidad, la actitud de los miembros de la pareja es clave a la hora de prolongar una atracción que, en algunos casos, se ha mantenido durante toda una vida. Aquí entraría en juego un estudio de psicología social realizado por la Universidad de Yale que demuestra el poder de la repetición a la hora de asimilar una información: cuanto más se repita un mensaje más agradable resultará al receptor. Aplicado al universo de los íntimo la traducción es clara: cuanto más sexo tengamos, más agradable nos resultará y por consiguiente, más veces lo practicaremos. Así que es fundamental mantener una actitud positiva y activa y no dejar que se instale en la pareja el abismo de la rutina y la pereza.
¿Cuál sería entonces la cifra ideal de relaciones sexuales que deberíamos mantener? Aquella que nos haga sentir satisfechos, que ayude a mantener los lazos con nuestra pareja y que fomente nuestra autoestima de manera constante.