Enseñanzas que se pueden extraer de una cita horrorosa

Las primeras citas pueden resultar experiencias excitantes… ¿o no? Imagínate por un momento que no transcurre cómo habías imaginado y que verdaderamente se convierte en un momento memorable, pero por lo horrible que ha sido.
¡Sin miedo! En los principios de la filosofía TAO, ejemplo de esta filosofía es el Yin Yang, se habla de la manifestación dual de los elementos, por lo que podemos decir que en todo lo malo hay algo bueno. En este caso concreto, aquí te explicamos cómo poder extraer sabias enseñanzas de las más horribles citas jamás vividas.

Si los nervios sacan lo peor de ti…
Si eres de las que se lengua la traba durante la cita, no pasa nada, es algo natural que las personas sientan nervios durante el primer encuentro.
¿Qué lección extraer? La preparación es la clave, así que la próxima vez que tengas una cita es mejor que te tomes tu tiempo en prepararla. Una buena idea es recuperar las conversaciones mantenidas con esa persona en la web en la que estás registrada para conocer gente nueva y  encontrar un tema de conversación fluido y unos secundarios por si acaso la persona no entrara al trapo rápidamente.

Si no cumplen con tus expectativas…
Si la otra persona es un saco de risas cuando habláis por el chat y resulta que cara a cara es más serio, es normal que te decepcione y no resulte como pensabas. Sin embargo, no es una buena idea cerrarte a la idea de que cuando os conozcáis en persona no va a ser lo que esperabas, es mejor que vayas con la mente abierta a cada cita.
Quizás no sea así, siga siendo un saco de risas, pero hoy sea un mal día o esté pasando por un mal momento puntual.
En línea con el punto anterior, retoma alguna de las conversaciones intercambiadas para descubrir verdaderamente qué está pasando y preguntar por cuestiones que sabes que le interesan y le gustan. Seguro que consigues que se relajen y finalmente reconviertas la cita en algo memorable por haber sido genial.

Si todo sale mal…
Si pierdes el autobús y llegas tarde, se te ensucian los zapatos por pisar un charco, el viento ha “peinado” tu cabello con un estilo diferente al que habéis pensado y en definitiva, el tiempo está estropeando tus planes… ¡es una señal de que lo vuestro no puede salir bien! ¿O sí? Porque si después de todo esto, la cita resulta bien, ya has aprendido a lidiar una situación totalmente en contra y has conseguido controlar el perder el control de todo.
Todos tenemos un mal día y una pésima cita de vez en cuando, pero puedes descolgar nuevamente el teléfono y reíros juntos de ello planificando directamente una cita horrible, a ver si así sale bien.