¿Cómo influye la edad en el amor?

Aunque las parejas en las que el hombre es mayor que la mujer están aceptadas en la sociedad como algo normal, en los últimos tiempos el binomio mujer madura-hombre joven se ha generalizado y son cada vez más las personas que se sienten  atraídas por este tipo de relación.
¿Por qué nos enamoramos? Sería la pregunta del millón. La atracción es una  reacción física y psicológica en la que intervienen numerosos mecanismos como el bagaje sentimental, los gustos personales y las vivencias de la infancia.
En el caso de las mujeres la búsqueda de una persona con más experiencia, que les proporcione seguridad y protección, serían las principales motivaciones que le llevarían a iniciar una relación con un hombre de mayor edad. Por su parte los hombres que se sienten atraídos por mujeres de una edad superior a la de ellos desean, en un alto porcentaje de ocasiones, altas dosis de experiencia a todos los niveles y que sea su pareja la que organice sus vidas. La cuestión es ¿funcionan este tipo de uniones?

AMAR Y COMPENSAR
Desde el punto de vista fisiológico la plenitud sexual del hombre se da entre los veinte y los treinta años mientras que la mujer vive su apogeo carnal alrededor de los cuarenta. Estos datos pondrían de manifiesto que ambos géneros no estamos compensados en el tiempo cuando hablamos de deseo. Iniciar una relación con una persona de distinta edad nos embarca además en una aventura de aprendizaje, por un lado, y de redescubrimiento por otro, de manera que los dos miembros de la pareja se benefician de la sabiduría, los conocimientos y el planteamiento de vida en el primer caso, y del dinamismo, la ilusión y la frescura en el segundo. A nivel de aprendizaje sentimental estas relaciones pueden convertirse en una experiencia enriquecedora gracias a la cual ampliaremos los límites de nuestro universo sensitivo, exponiéndonos a situaciones desconocidas que pondrán a prueba nuestra capacidad de amar a distintos niveles.

LA CLAVE ESTÁ EN LOS AÑOS
Los expertos afirman que el número de años que separa a la pareja será clave a la hora de determinar el futuro de la relación. Es decir, no es lo mismo llevarte diez años con tu pareja que veintitrés pues, cuanta más grande sea la distancia entre los dos, más obstáculos podrán presentarse en el futuro. Aunque en los inicios de una relación se tiende a ver todo de una manera idealizada, conforme va pasando el tiempo la realidad se impone y los planes de futuro comienzan a materializarse. Cuando dos personas se encuentran en momentos distintos de su vida, puede que las prioridades no coincidan. El proyecto de formar una familia es uno de los principales objetivos de hombres y mujeres en la segunda etapa de la juventud. El hecho de que la pareja no comparta esta motivación o ya no se encuentre en disposición física para acometerla, puede convertirse en un problema insalvable.
La parte buena, y según el Centro de Nacional de Estadísticas en Salud de Estados Unidos, es que se ha descubierto que los índices más bajos de divorcio se dan en parejas entre las que existen marcadas diferencias de edad. El motivo, en la mayoría de casos, es que estas uniones gozan de una mejor comunicación y tienden a buscar soluciones a sus problemas con mayor perspectiva. Así que, si te encuentras interesado en una persona de una edad muy diferente a la tuya, no temas entregarte pues, si el sentimiento es compartido, tenéis muchas posibilidades de que vuestra unión culmine con éxito.