Cuando decir ‘te quiero’

¿En la primera cita?
¡Uf, no lo hagas! Sabemos que es bueno impresionar, pero decir ‘te quiero’ antes de saber su apellido siempre será un error con tintes de romance posesivo. Y procura no restarle importancia. Cada palabra que pronuncias en la primera cita pesa diez veces más que en encuentros posteriores.

¿Un mes?
En vez de juzgar por el tiempo que lleváis juntos, hazlo por lo que sabes de tu nueva pareja o lo que piensan que sabes sobre ella. Decir ‘te quiero’ cuando la relación aún es superficial parece que nos hace sentirnos mejor, o en su defecto esperanzados de obtener sexo. A todos nos gusta sentirnos amados por lo que somos realmente. Si crees que necesitas decirlo ahora, debes estar seguro de tener motivos más que suficientes.

¿Tres meses?
Este es el periodo más habitual para que surjan las declaraciones de amor en las relaciones. Ya habéis pasado tiempo suficiente juntos como para conocer lo mejor de ambos, o para tener una idea, al menos. Aunque aún es más probable que sea más el deseo que el amor lo que os gobierna, pero el deseo (que se nutre de la dopamina) es también un poderosísimo sentimiento. Cuidado, piensa: no declares tu amor en forma de pregunta, ¿me amas? Los tres meses es una época peligrosa, es momento de reflexión y hacer inventario. Si tienes alguna duda, espérate un poco más.

¿Seis meses?
Si no te has sentido incitado a decir ‘te quiero’ a los seis meses, te debería surgir la pregunta de por qué estás manteniendo la relación. ¿Es porque sois compatibles, encajáis, es que es una relación estable? (¡Que rollo!). Aunque tampoco es bueno confundir las turbulencias de una relación peligrosa con la pasión. Es peligroso permanecer con alguien sólo porque ‘te gusta de verdad’, sin que haya crecimiento. Si es así mantén a la pareja como amiga, lanza de nuevo tus redes y encuentra a alguien a quien puedas amar de verdad.

¿Un año o más?
Si has pasado las cuatro estaciones del año con una pareja y no has dicho tres palabras más significativas que ‘¿Té o café?’, empieza a mosquearte. ¿Acaso es que has sido dañada tan profundamente que has jurado no volver a exponer tu corazón, o es que no le amas? ¿O es que estás esperando a que te lo digan a ti primero, como en un juego de niños? En este punto parece claro que deberías declarar tus sentimientos. Podría ser que os sumergierais juntos en un nuevo amanecer o que quedaras libre para encontrar a alguien con quien poder demostrar abierta y libremente tus emociones.