Aún recuerdas el día que quedaste con tus amigos para tomar algo en una bonita terraza de tu ciudad. Entre risas y anécdotas de festivales y vacaciones, te diste cuenta de alguien de la mesa de al lado no te quitaba ojo. Tú creías que todo había quedado ahí, aunque al final tu mejor amigo le dio tu número. ¡No solo tú te habías dado cuenta de las miradas que cruzabais!

Os pasasteis toda la semana intercambiando mensajes y emojis. Resulta que es una persona atenta y divertida. ¡Te gusta mucho y quieres que vuestra próxima cita funcione! Os habéis puesto de acuerdo: os vais a volver a ver este fin de semana. Y claro, se lo has contado a todo el mundo, aunque te dé un poco de corte. Pero, ¿y si seguís tan tímidos como el otro día y no tenéis de qué hablar? No te preocupes, aquí te dejamos algunas frases muy socorridas para iniciar una conversación que derive en otra y en otra, así hasta la próxima cita.

Sabemos que romper el hielo frente a alguien que te gusta mucho puede resultar todo un desafío, por eso, deberías centrarte en preguntar y escuchar, hasta que, poco a poco, te vayas sintiendo a gusto con la otra persona. ¡Hasta que tu timidez desaparezca y quieras pasar a seducir!

Los temas clásicos

Viajes, vacaciones, ciudades por visitar, son siempre buenos temas de conversación. Un “¿Dónde has estado para conseguir ese bronceado?”, quizá su respuesta te sorprenda, y te diga que aún no ha salido de la ciudad, pero la conversación comenzará a fluir.

Hablar del tiempo es un tema infalible. Haga frío o calor, es el tema comodín por excelencia. Aunque está demasiado trillado. Trata de buscar otros temas más originales en los que puedas contar algo más de ti.

Siempre puedes recurrir al efectivo “¿Estudias o trabajas?”. Hablar de vuestras profesiones os dará pistas importantes sobre la personalidad del otro, además de ser un tema del que se habla de forma fluida.

Buscando pasiones comunes

Otro tema indispensable son las conversaciones sobre pasiones comunes. Quizás descubras que ambos adoráis el mismo videojuego o los mismos cómics. Los pasatiempos más habituales, como el cine y la música pueden generar una conversación fácil y cómoda.

Por ejemplo, si ves que ha llegado con los auriculares puestos, tendrás la oportunidad de preguntarle por lo que escucha habitualmente o si ha estado en un concierto últimamente. Quizás descubras que tenéis los mismos gustos. Eso os dará tema de conversación para un buen rato. Y si no conoce tu grupo de música preferido, tienes una excusa perfecta para compartir canciones, mostrarle vídeos, en definitiva, muchos más temas de conversación.

Pregúntale por el tipo de cine que le gusta y propón una segunda cita para ir a ver una peli o hazle una crítica sobre la última que fuiste a ver.

Los chistes o comentarios graciosos suelen ser un buen comienzo para romper el hielo, después de todo, reírse un poco es siempre un buen comienzo.

Eso sí, si vas a contar un chiste, piensa en uno no ofensivo. Intenta ser lo más original que puedas, incrementará el factor sorpresa.