Sexo: el dilema de la primera noche

A la pregunta totalmente existencial “Hay que tener sexo la primera noche”, no existe en absoluto ni buena ni mala respuesta.

A la pregunta totalmente existencial “Hay que tener sexo la primera noche”, no existe en absoluto ni buena ni mala respuesta. Sin embargo, algunas elecciones son más arriesgadas que otras…

Prejuicios cuando nos tienes

Inútil ponerse un velo en la cara, a pesar de la liberalización de las costumbres y del cambio de mentalidad, los prejuicios ligados al sexo continúan teniendo los colmillos afilados. Así, una chica que se acuesta la primera noche se verá todavía, en 2011, tachada de ser “chica fácil”, cuando un hombre que concluye la primera noche se verá atribuido una reputación de “seductor”. Los amigos, la familia y quizás (éste es el mayor riesgo) el hombre que ha compartido ese momento contigo no dudarán en juzgarte de manera mordaz, simplemente porque has “caído rendida” la primera noche. En la mayoría de los casos, el hombre, que se alegró mucho de desnudarte la víspera, huirá al alba, pensando que si has hecho eso con él, sin duda lo has hecho con Dios sabe cuántos otros… Conclusión: todo ha sido estupendo, pero no existe futuro posible entre vosotros. Colmo del desastre, ya estás etiquetada como “chica fácil” ante toda su pandilla de amigos… que justamente es la tuya. Y jolín…

El arte de hacerse desear

Pues sí, existe la idea de que el mayor deseo nace de la frustración, que hay que saber hacer esperar a un hombre para volverle loco, dejarle macerar. Colmo de la manipulación, algunos hombres confiesan incluso empujar a las mujeres al pecado para probarlas mejor: más se le resisten, más las desean. Traducción: incluso aunque sea injusto y los hombres sólo se preocupen por hacer caso de sus necesidades, aprende a resistir.

La buena noticia es que te arriesgas mucho más haciéndolo (bien porque pasas por una chica fácil, bien que sólo ve en ti una “cita de una noche”), que negándote a ceder la primera noche (a lo mejor, respetará tu elección, a lo peor, y es muy improbable, pasarás por una estrecha).

En cuanto a saber cuánto tiempo tienes que esperar, la respuesta se impondrá ella misma: cuando seáis lo suficientemente cómplices y estéis cómodos el uno con el otro y cuando el termómetro esté a punto de explotar, lo sentirás. Y la experiencia será tan profunda como lo habíais deseado y esperado el uno del otro.

Cada uno hace, hace, hace…

Pero por encima de todo, es crucial que te resistas, pase lo que pase, fiel a ti misma. Nada de interpretar un papel que no te es digno simplemente porque tienes miedo de las recaídas. Escucha tus deseos y tu corazón, son, en el fondo, tus mejores jueces. Igual que cada historia, igual que cada pareja es única: si os conocéis desde hace 4 años y caes rendida la primera noche de tu primera cita de enamorados, no te juzgará de la misma manera que si eres una desconocida.

Y después de todo, ¿por qué las mujeres no tienen derecho a ceder a su deseo del momento, a una necesidad de adrenalina? Mientras ellas estén dispuestas a asumirlo…