Para besar bien no hace falta ser un amante secreto o un gigoló sacado de una comedia de Hollywood. Tú también puedes sorprenderte al descubrir que posees la fórmula de ese beso perfecto y es que este tiene más que ver con dar el beso adecuado en cada ocasión. Así se mantiene viva la llama de la pasión y hace que aumenten las ganas de volver a quedar.

«Soy tímido», «estoy nerviosa», «es la primera vez», «soy enamoradizo», etc. Tus besos hablan de ti, muestran una parte de tu personalidad, esa en la que la expresión corporal se apodera de las palabras. Un simple mordisco, un acercamiento a cámara lenta o un arrebato pasional pueden ser algunos de los gestos que contribuyan a hacer de ese beso el beso perfecto.

Consejos para besar bien

Fundirse en un beso es, sin duda, uno de los broches de oro más bonitos que existen para finalizar una cita y transmitirle todo lo que sientes por dentro a esa persona tan especial.

Es verdad que esta no es una ciencia que aprendas en el colegio, por eso seguramente uno de los mejores consejos para besar sea que no te agobies ni pienses en eso todo el tiempo. Cuando llegue el momento y te apetezca sabrás corresponder con un buen beso. Solo hace falta sentir esa seguridad por dentro que te haga disfrutar de ese instante tan mágico.

7 claves para besar mejor

¿Cuánto nos gustan los besos? ¿Qué importancia tienen? Los besos ayudan a intimar poco a poco con esa persona. Como todo en la vida, la práctica hace la perfección, así que cuando hayas dado más besos o cuando hayas besado más a esa persona encontraréis vuestro estilo único. Pero, ¿cómo saber cuándo besarle? Sigue las señales que te haga esa persona y sabrás cuándo es el momento.

  1. Inspira: quizá parezca obvio, pero antes de acercarte a esa persona es esencial que respires y vayas poco a poco. Aquí no vale ir con prisas y lo más importante es sentir ese momento.
  2. Posa tus manos sobre su cadera o su cuello: haz más increíble ese momento y ponte en posición para dar el mejor beso. Si comienzas con caricias harás que ese beso sea aún más especial.
  3. Humedécete los labios: para que tus besos sean más jugosos y apetecibles, prepara tus labios rápidamente pasando tu lengua por ellos.
  4. Inclina tu cabeza: primero inclínala hacia la izquierda o derecha, a medida que el beso avance, la irás girando hacia el otro lado, y así conseguirás alargar mucho más ese momento.
  5. Comienza con un beso suave: es importante ir de menos a más. Por eso, empieza con la boca medio abierta para dar un beso bonito y con sentimiento.
  6. Juega con tu lengua y la suya: si te apetece elevar ese beso al siguiente nivel, abre un poco más tu boca y disfruta rozando tu lengua con la suya. Seguro que las ganas de seguir besando aumentan y no quieres que acabe nunca.
  7. Encuentra el ritmo: dependiendo de la pasión que sintáis en ese momento, vuestros labios irán más rápido o más lento. Intenta guiarte por su respiración, sus caricias y sus ganas de seguir con ese beso.

Cómo dar el beso perfecto

Olvídate del mundo por un instante y déjate llevar. Ese momento es de los dos, así que disfrútalo al máximo.

En el arte de besar hay muchos factores presentes, desde la postura y las caricias hasta el ambiente o el momento elegido. Y tú, ¿cómo eliges dar tu beso perfecto?

  • Besar con los ojos abiertos o cerrados, a partir de aquí comienza el debate. Es como si recurriéramos al clásico: sexo mejor ¿con o sin luz? No es culpa nuestra sino del cine y, en concreto del Diario de Noa, Ghost, Titanic y otros tantos dramas que han alimentado nuestra alma de románticos aumentando nuestras expectativas en cuanto al beso perfecto. Pero la vida real es muy diferente, así que no hace falta recrear ninguna escena. Menos mal, porque si no para el beso con lluvia lo tendrían mal los que viven en el sur.
  • Salvada la cuestión de la mirada le toca el turno a la elección de la postura para besar. Parece evidente que los dos estaréis enfrente el uno del otro (esta posición clásica es como el misionero en el Kamasutra), pero no siempre es así. De hecho, a Hollywood no le gusta así que toca renovarse: beso boca abajo como en Spiderman, beso a la inversa como en Titanic o incluso de rodillas como en Dirty Dancing. ¿Con cuál te quedas?
  • Claro que la postura depende también del momento elegido para hacer estallar las alarmas. Que si llueve y se nos olvidó el paraguas, que si te encontrabas por casualidad colgado cabeza abajo, que si nos rebozamos como croquetas en la arena… Y aquí sí que puedes jugar tus mejores cartas. Aprovecha cada momento íntimo para sellarlo con un beso de película.

Tipos de besos

Existen tantos tipos de besos como gente en el planeta. Los hay tiernos, apasionados o reservados para momentos especiales, pero la clave está en dar con los que te gustan a ti y a tu pareja. ¿Cuáles son tus preferidos?

  • Beso francés: es el clásico entre los clásicos Es el beso que juega con la lengua para explorar sensaciones de intimidad que van más allá de una simple caricia.
  • Un pico: el beso básico, el de todos los días, ese que se consigue al chocar con los labios de la otra persona, lo que los románticos llaman un «beso robado».
  • Beso mariposa: consiste en darse besos con las pestañas. Lo reconocemos, tiene mucho de «ñoñería».
  • Beso esquimal: aquí no entran en juego los labios, sino las puntas de vuestras narices, que se rozan lentamente. Esta puede ser una forma muy tierna de empezar un beso o de finalizarlo.
  • Beso apasionado: son intensos, largos, repetidos y van, normalmente, acompañados de caricias para hacer encender la pasión de forma instantánea.
  • Beso centrifugado: es lo que muchos hacen la primera vez que besan e intentan imitar a algún actor/actriz de cine. Es el beso prohibido y no recomendado. Consiste en hacer mover la lengua en todos los sentidos y con cierta velocidad de modo que puede perder cierto encanto en el camino…
  • Beso con mordiscos: son muy sensuales, perfectos para utilizarlos como preliminar o juego erótico antes de una relación sexual.
  • Coito facial: es el beso «porno» que consiste en utilizar la lengua e imitar los movimientos pélvicos que provocan un coito, pero con la boca.