Raquel y Victor

¿Cuándo os conocisteis?
Nos conocimos el verano pasado. Ella estaba quedando con mucha gente porque tenía prisa en conocer a su chico ideal, pero yo poco a poco me hice un hueco en su agenda y empezamos a quedar más.
¿Qué os atrajo del otro en sus perfiles en Meetic?
A mí, me atrajo su sinceridad, lo directa que era mostrando sus cartas. Sabía lo que quería y no se andaba con tonterías. Era eficiente, en una palabra. De mí, le atrajo mi conversación y la naturalidad con que trataba todos los temas, sin pretensiones.
¿Cuáles son vuestros proyectos de futuro como pareja?
A lo largo de este año nos vamos a poner a vivir juntos. Hemos formado un apareja sólida y nos encanta compartir tiempo juntos.
¿Qué pequeños detalles soléis tener el uno con el otro en el día a día?
Cada día por la mañana le envío una imagen de buenos días con un mensaje de te quiero, de esos que te ofrece internet. No me gusta cocinar, pero cuando viene a mi casa siempre le preparo algo que le gusta, y cuando voy a la suya me encargo de la ensalada, cada día más imaginativa. Ella me incentiva para que vaya cumpliendo mis objetivos. Me dice que me quiere de todas las formas posibles, con actos y palabras. Me llama «su hombre», y eso me hace sentir como que mido medio metro más.
¿Cuál es la mayor locura que habéis hecho por vuestra pareja?
Ella ha cambiado días de trabajo para coincidir conmigo. Un finde no nos íbamos a ver porque ella tenía un viaje a Cuenca, y me presenté allí, para sorpresa de su familia. Resulta que no les había hablado de mí, pero todo salió bien, cené con ellos y nos reímos un rato.