El secreto para triunfar en la primera vez

Puede que seas una persona con un amplio historial sexual a tus espaldas o quizás solo hayas compartido intimidad con tus parejas estables. En cualquier caso el primer encuentro íntimo con otra persona es decisivo y marcará un antes y un después en vuestra historia. Hay algunas cosas que debes que saber.

Puede que seas una persona con un amplio historial sexual a tus espaldas o quizás solo hayas compartido intimidad con tus parejas estables. En cualquier caso el primer encuentro íntimo con otra persona es decisivo y marcará un antes y un después en vuestra historia. Hay algunas cosas que debes que saber.

MIEDOS Y DUDAS FRECUENTES
El primer encuentro sexual suele derivar de un conocimiento previo donde dos personas han establecido contacto, han intercambiado información, han mostrado su interés respectivo y han generado el clima adecuado de confianza que les ha llevado a ir un paso más allá. Pero, y aunque los dos os encontréis muy motivados, hay una serie de consideraciones fundamentales a tener en cuenta que tienen que ver muchas veces con los temores o limitaciones que cada uno arrastra de sus experiencias anteriores. Las dudas más frecuentes que se generan podrían englobarse en una serie de puntos.

¿Cómo conseguiré superar los nervios?
La ansiedad eleva nuestros niveles de adrenalina, algo que podemos utilizar en nuestro propio beneficio. Esta ansiedad nos hace estar más alerta y ser más receptivos a los estímulos externos, lo que, focalizado de la manera adecuada, puede repercutir de manera muy positiva en el encuentro. Si no conseguimos controlarlos, los nervios nos pueden llegar a bloquear limitando nuestra capacidad de entregarnos. Así que respira y disfruta.

¿Estaré a la altura de sus expectativas?
Esta inquietud es propiamente masculina. Una de las mayores preocupaciones del hombre es dar la talla en el terreno sexual, pues piensa que es la manera más clara de medir su masculinidad. Con esa presión sobre sus espaldas es difícil que consiga relajarse, y además, tiene muchas posibilidades de influir de manera negativa en su concentración, lo que se traduciría en su capacidad para excitarse.

¿Le gustaré físicamente?
Y aquí tenemos a la reina de las inquietudes femeninas. La mujer por su lado pone la mayor parte de su atención en su aspecto físico. ¿Le gustaré?, ¿Se dará cuenta de mi celulitis, de la grasa de mi abdomen, del tamaño de mis pechos? Es importante que sepas que la mayoría de personas no reparan en ese tipo de detalles en la cama. Un cuerpo estilizado no nos garantiza una relación más satisfactoria. Una actitud segura nos proporcionará muchos más beneficios que unas medidas perfectas.

¿Conseguiré disfrutar?
Lo más importante es mantener la calma y liberarnos de preocupaciones absurdas que ocupan nuestra mente. La confianza se irá generando con el tiempo y esa primera vez hay que verla como lo que es: una ocasión especial donde nuestros sentimientos estarán a flor de piel y en la que vivir instantes emocionantes y cargados de sensaciones. La máxima fundamental sería dejarse llevar y no generar excesivas expectativas.

¿Me acordaré de mi anterior pareja?
En el caso de que lo hagas en seguida te darás cuenta de que estás perdiendo tu capacidad de atención en algo que pertenece al pasado. Las comparaciones son odiosas y en este caso, inútiles. Cada persona es un mundo y cada una de las historias que vivimos nos aportan nuevas experiencias y versiones distintas de nuestro “yo” más íntimo. Aprender a pasar página es fundamental.

¿Conseguiré que se enamore de mi?
Como dirían las abuelas: “cada cosa a su tiempo”. Trabajar los sentidos en conjunto nos ayudará a construir el momento. Las miradas directas y sensuales fomentarán la proximidad, la sonrisa rebajará las tensiones, el tono de voz tiene que ser cálido, controlado, para generar un clima de intimidad. El contacto físico debe de ser gradual, ir de menos a más para que el hombre y la mujer lleguen al clímax a la vez. Lo que venga después ya depende de la química y de cómo funcionéis como pareja.